07 octubre 2012

Rincones de San Ciprián (xxiv), el roble.

De Rincones de San Ciprián


El roble podría haber crecido alto y espigado porque no tenía ningún árbol enfrente a quien pelear los rayos de sol, pero su curiosidad le llevo a inclinarse para observar hacia dónde se precipitaba el río Xunco tras la presa.