10 julio 2012

Los asesinos de sueños.

En tiempo de las calores
Cuando duermes desnudito 
Nunca falta el cruel bichito 
Que te abrasa con picores 

Como estás tan agotado 
De pelear con los nietos 
En la cama yo me meto 
Donde caigo reventado 

No sin antes precavido 
Mirar por la habitación 
Por si oculto en un rincón 
Me vigilara escondido 

Para luego tranquilito 
Intentar descabezar 
Al menos por variar 
Esta noche un sueñecito 


Otros son los intereses 
De este insecto maldito 
Que tu sangre le parece 
El manjar más exquisito 

Oculto en la oscuridad 
 Aguarda el mejor momento 
Para darte cruel tormento 
Con total impunidad 

Sus picores tan terribles
La sangre me descompone
Y al rojo la piel me pone 
Que la tengo muy sensible 

De la noche a la mañna 
Yo no paro de rascarme 
Me dan ganas de tirarme 
De rabia por la ventana 

Y no te sirve de nada 
De que quieras liquidarlo 
Encima de no matarlo 
Tú te das de bofetadas 

Con los ojos como platos 
Y las luces encendidas 
Das un año de tu vida 
Por dormir un poco rato 

Como estás tan irritado 
Andas corto de visión 
Y es grande la habitación 
No lo ves por ningún lado 

Entretanto mi Petrita 
En medio del ajetreo 
A mi lado yo la veo 
Como está de dormidita 

Tras la noche toledana 
Que el bicho acaba de darte 
De su tortura vengarte 
Tan solo te quedan ganas 

Porque tienes muy presente 
Que si tú no lo liquidas 
Otra noche a ti la vida 
Te la amarga nuevamente 

El se encuentra amodorrado 
Por la feliz digestión 
De la sangre el atracón 
A tu costa que se ha dado

Con la guardia descuidada 
A la vista bien presente 
Y no sabe el inocente 
Que se la tengo guardada 

Perdonarle yo lo intento 
Este proceder innato 
Pero si puedo lo mato 
Sin ningún remordimiento 

Con la emoción del momento 
En lo alto de una silla 
Armado de zapatilla 
Me vengo del cruel tormento 

Una vez asegurado 
Que le puedo dar de plano 
Con un quiebro de la mano 
Me lo dejo espachurrado

Con la pared repintada 
Por mí Petra hace poquito 
De tanto aplastar bichitos 
Yo la tengo ensangrentada 

Mi mujer a quien respeta 
Los fieros depredadores 
De sus terribles picores 
Una mañana me espeta 

¡Pablito me descolocas! 
Perdona si no te entiendo 
Con esto que estás haciendo
¿Tú quieres volverme loca?

¿Te parece a ti bonito 
Que un señor de pelo en pecho 
Me manches pared y techos 
Por vengarse de un mosquito? 

Con tantos zapatillazos 
Que le das a la pintura 
A este paso poco dura 
Y debo darle un repaso 

 De seguir con el desmadre 
De tan extraña manía 
No te enfades si algún día 
Yo me acuesto con mi madre 

Y con esto me parece 
Que debiera terminar 
Nos volvemos a encontrar 
En el año dos mil trece 

Entretanto con empeño 
Como sois tan buena gente 
Yo le ruego a Dios clemente 
Que proteja vuestros sueños 

. . .

Estas coplillas las recité con motivo de la celebración de las Jornadas Culturales fin de curso del programa "Leganés contra el analfabetismo", en el Centro Cívico José Saramago durante los días 12 y 13 de junio.