15 septiembre 2014

El monumento a la Armada Española.

Monumento a la Armada Española, en San Cibrao, Cervo.

Un curioso monumento se levanta en la playa de O Torno de San Cibrao asentado sobre las piedras del Miramar. Desde 1967, una mina submarina en la cúspide de un basamento de granito, custodiada por cuatro obeliscos de granito, homenajea a la Armada Española. El cómo llegó hasta ahí es una curiosa historia.

A mediados de la década de los sesenta, el muro que hoy protege el puerto y la entrada de la ría sobre el afloramiento granítico de la Anxuela aún no se había construido, por lo que las olas batían con más intensidad este costado del pueblo. Por tal circunstancia y coincidiendo con las mareas grandes de diciembre de 1965 consiguió entrar en la Concha este artefacto bélico de la II Guerra Mundial, continuando hacia el interior de la ría hasta el punto de llegar al puente de la carretera de Lieiro. 

Con los vaivenes de las olas y de las mareas la mina navegó a su antojo de un lado a otro embistiendo contra las piedras y todo lo que se le ponía por delante, hasta que quedó varada en la playa de O Torno, para gran regocijo de los escolares que, a la salida de las clases, se acercaban a jugar subiéndose a los lomos del artefacto.

Nadie sospechaba que la mina estuviese cargada, después de que se viera que tras tanto choque no explosionara. Cuando se dio parte a las autoridades de la Marina de Guerra y acudieron los desactivadores descubrieron que estaba operativa y que el artefacto podría haber explotado en cualquier momento.

La Cofradía de Pescadores, órgano con más representatividad por aquellos entonces solicitó que la mina, una vez desactivada, no saliera de San Ciprián, elevando un monumento en homenaje a la Armada del que formara parte y también para recordar la suerte que tuvo el pueblo. La inauguración se realizó por todo lo alto con gran presencia de autoridades militares, civiles y eclesiales, así como de gran gentío, destacando la presencia del entonces Ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga.

Hoy día, otro monumento se encuentra en esta playa. el levantado a la sirena Maruxaina.

Playa de O Torno, con marea baja, con el monumento a la Armada Española. Al fondo, la chimenea de Alcoa.

Publicado en:

Guía fotográfica de la Mariña: El monumento a la Armada Española.

Fuentes:

SAN CIPRIÁN, "PENÍNSULA DE LA PAZ". "Monumento a la Armada - Mina de la II Guerra Mundial - Año 1967". Sitio web: Facebook.com, páginas personales, San Ciprián, "peninsula de la Paz". Consultada el 14/9/2014. Url: https://www.facebook.com/notes/san-cipri%C3%A1n-pen%C3%ADnsula-de-la-paz/monumento-a-la-armada-mina-de-la-ii-guerra-mundial-a%C3%B1o-1967/10151607798606044

21 julio 2014

De los “rincones” a los “recunchos”, exposición fotográfica en Ribadeo.

Exposición "Recunchos da Mariña", en la Oficina de Turismo de Ribadeo. Exposición fotográfica.
Del 4 al 18 de Agosto de 2014.
Oficina de turismo de Ribadeo.
Horario: de lunes a domingo, de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas.
A partir del día 4 y hasta el día 18 de agosto, mis fotos de la costa lucense podrán verse en la villa mariñana de Ribadeo en las paredes de la oficina de turismo.

Esta comarca tiene una capacidad de evocación tal que en cuanto puedo viajo con el fin de disfrutar de sus bellos rincones. Fruto de estas visitas son las treinta y seis imágenes que conforman esta muestra fotográfica, que se acompañan con textos que hacen referencia a sucesos, leyendas o a la historia de los lugares fotografiados.

La exposición se organiza como si de una guía fotográfica se tratase, y nos permite viajar desde Ribadeo a O Vicedo visitando lugares tan reconocidos como la playa de las Catedrales, o imaginados, como Britonia. Acompañados por personajes históricos, como el mariscal Pardo de Cela, o legendarios, como Maeloc.

Esta exposición ya pudo visitarse en Fuenlabrada, en la Junta de Distrito de Loranca, con motivo de la celebración de las décimo quintas jornadas fotográficas organizadas por la Asociación Fotográfica la Paz (AFOPAZ) y el Patronato municipal de cultura del Ayuntamiento de Fuenlabrada y ahora viaja a la Mariña gracias a la colaboración de la Concellería de Cultura y al apoyo de Begoña García, de la Oficina de Turismo de Ribadeo.

05 junio 2014

En el día del medio ambiente, un premio especial.

"Los acantilados de papel", 1º Premio del Concurso "Cervo Respecta".

El día mundial del medio ambiente me ha dado motivos para la celebración, pues esta imagen que tome el verano pasado de los acantilados de Cabo de Moras, con título "Los acantilados de papel", ha sido galardonada con el 1º premio del IV Certamen Fotográfico de Medio Ambiente "Cervo Respecta", organizado por el concello lucense de Cervo con la colaboración de Sogama.

Este paraje, que se encuentra en el concello de Xove, no es muy conocido, pero es uno de los rincones más vertiginosos y espectaculares de la Mariña. 

Para llegar a él hay que ascender unos treinta metros entre bloques de granito de formas caprichosas. Una vez arriba, nos encontramos con una profunda sima encajada entre paredes verticales. Un paisaje espectacular, aunque la fotografía no ha conseguido captar el viento húmedo que asciende por el corredor, ni el bramido ensordecedor de las olas rompiendo contra la base del acantilado, que hacen que el lugar sea aún más especial.

El abismo se puede bordear por un estrecho pasillo, que fue el que recorrió el pescador. Apenas un par de minutos permaneció en ese lugar del acantilado. No sé si logró alguna captura, pero a mi me permitió pescar una buena foto, su silueta ofrece la referencia necesaria para hacernos idea de las dimensiones de este capricho de la naturaleza.

El premio se entregaba esta tarde, aunque no me ha sido posible asistir al acto.

21 mayo 2014

Pinturas murales de Nosa Señora das Virtudes da Ponte, Matanza de los Inocentes y Huida a Egipto.

Pinturas murales del ábside de Nosa Señora das Virtudes.


Concluye nuestra visita al Santuario de Nosa Señora das Virtudes. Tras avanzar por la nave observando las imágenes marianas y el exvoto marinero, quedábamos bajo el arco gótico triunfal y honrábamos a la "Santiña". Allí, junto a las pinturas de la Muerte Viva y del caballero ofreciéndole inútilmente su riqueza, sentíamos el miedo y la preocupación de las gentes de la Edad Media ante los duros tiempos que les tocaron vivir.

Pero frente al Pecado y la Condenación, es posible la salvación, y la vía pasa por Cristo. Así, en los templos gallegos también nos encontramos con la esperanza de la Redención, representada mediante pinturas con episodios alusivos a la Infancia, Pasión, Muerte y Resurrección.

En el ábside de la capilla mayor de Nosa Señora se localizan escenas de la infancia de Jesús: la Natividad, la Adoración de los Reyes Magos, la Matanza de los Inocentes y la huida a Egipto. En el centro, bajo una ventana, una inscripción documental, en caracteres góticos, que aludiría a la fecha, el lugar y posiblemente el promotor o autor de las pinturas, aunque hoy tal inscripción se encuentra prácticamente destruida.

Por la factura y la similitud con las pinturas de la catedral de Mondoñedo es posible determinar que habrían sido realizadas en el período tardogótico, ya que la iconografía de la Matanza de los Santos Inocentes de la época evoluciona hacia una representación del horror y de la brutalidad en las escenas, el derramamiento de sangre y el dramatismo de los hechos. Por otra parte, las indumentarias de los soldados y las armas recuerdan a las utilizadas en tiempos de los Reyes Católicos. Por lo que las pinturas deben de ser de ese tiempo o posteriores si el pintor hubiera querido representar personajes antiguos con vestimentas que ya no estuvieran en uso en ese momento, lo que llevaría al último cuarto del siglo XV o principios del XVI.

De las escenas de la Natividad y de la Adoración de los Reyes Magos apenas quedan unos restos y fragmentos de las inscripciones.


La Matanza de los Santos Inocentes.


Respecto a la Matanza de los Santos Inocentes, la representación cuenta el pasaje evangélico en el que Herodes, montado en cólera, ordena matar a todos los niños menores de dos años al enterarse de que los magos, desobedeciendo sus órdenes, han regresado a su tierra sin indicarle dónde estaba el niño. La pintura muestra la escena tal y como se representa en la iconografía cristiana y a la que ya me he referido al visitar las pinturas murales de la catedral de Mondoñedo. Aunque la figura de Herodes prácticamente ha desaparecido, se ven sus extremidades inferiores y parte del trono donde estaría sentado. Viste con manto y su mano izquierda porta el cetro real. Una mujer le suplica en vano misericordia, con su rostro bañado en lágrimas. Ajenos a ello, los soldados ejecutan con determinación e impasibilidad su mandato y están a punto de degollar a dos infantes mientras sus madres intentan protegerlos interponiéndose con sus cuerpos. Un soldado agarra del pelo a la que está echada para separarla de su hijo de pocos meses de edad para así poder acometerlo. A la derecha de la imagen, tirado en el suelo se encuentra el cadáver de otro niño, mientras su madre llora sobre su cabeza decapitada que recoge amorosamente con sus manos.


La Huida a Egipto.

En la siguiente escena, la Sagrada Familia protagoniza la Huida a Egipto. Mateo es el único de los evangelistas canónicos que lo refiere, siendo su relato simple y conciso:
... Después que ellos [los magos] hubieron partido, un ángel del Señor se apareció en sueños a José diciéndole: Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Y estate allí hasta que yo te avise. Porque Herodes ha de buscar al niño para matarle. Levantose José y, de noche, tomó al niño y a su madre y se retiró a Egipto. (Mateo, 1:13-15)
Narración tan escueta no permitía la inspiración artística, por lo que la imaginación popular recurrió a las fuentes que tradicionalmente han enriquecido y adornado al arte cristiano: los Evangelios Apócrifos y las leyendas orales. De hecho, la escena representa un relato que se transmitía oralmente y que gozó de gran popularidad, sobre todo en los últimos siglos de la Edad Media, no siendo recogida por escrito hasta muy pasado este período. Se trata de la leyenda del campo de trigo y cuenta que la Sagrada Familia, huyendo de Herodes, atraviesa un campo de trigo que estaba siendo cosechado. Milagrosamente, los trigos crecieron durante la noche y taparon todo rastro de los fugitivos. Al día siguiente, los soldados preguntan al campesino sobre el paradero de la familia y éste contesta, sin faltar a la verdad, que habían pasado durante la siega del trigo. Los soldados, creyendo que eso había sido el año anterior, desisten de la persecución.

La representación de este pasaje del ábside es muy familiar, permitiendo a las gentes identificarse con la Sagrada Familia y sus tribulaciones. La Virgen y San José llevan capa ya que les espera un largo viaje y deben protegerse del frío. Sobre la cabeza de la virgen y a pesar del desconchón se vislumbra el halo, y sobre la del embozado niño Jesús aparece el nimbo crucífero, que señala su divinidad. Tanto su vestimenta, como las de los dos labriegos es la típica de las gentes de la época. La escena transmite la atmósfera que debe de haber imperado durante el viaje: expectativa, mutismo y preocupación y podemos observar como cada personaje reacciona ante la situación de una manera individual y diferente. Ello, unido con el uso de ropajes contemporáneos refuerzan la identificación del fiel con la Sagrada Familia y pone énfasis en la naturaleza humana de Cristo.

Artículos relacionados: 
Fuentes: 

VV.AA. Nosa Señora
das Virtudes da Ponte, Arante - Ribadeo. Cuadernos de Investigación del
IES DIONISIO GAMALLO FIERROS de Ribadeo, nº 6 (2ª Edición). 2005.

GRAU-DIECKMANN, P. Influencia de las historias apócrifas en el Arte. Revista Mirabilia. Diciembre. 2001. Disponible en línea: http://www.revistamirabilia.com/sites/default/files/pdfs/2001_06.pdf

09 mayo 2014

Nos disuelven a los adredistas

Emisión de un programa de radio de Ecoleganes de los adredistas, desde la fnac de Parquesur.

Carta de Andres Mencía publicada en el blog escribiradrede denunciando la expulsión de los voluntarios de los talleres de escritura creativa por parte del director del CAMF de Leganés.

Después de tantos años alimentando de cuentos Escribiradrede, los adredistas nos creíamos inmortales. Este mito de la inmortalidad, que fue siempre la ambición de los genios, nos tenía envenenados: a nosotros, que con creaciones colectivas tratábamos de terminar con los genios. Pues sí, los adredistas hemos sido fusilados o cagados por las palomas, si no ambas cosas, como cualquier genio.
Ha venido a disolver esta manifestación, la bella aventura del adredismo, uno de esos tópicos personajes iletrados que tanto bajan la media en comprensión lectora de los informes PISA: el director del CAMF de Leganés, don José Luis Sánchez Serra. Ese mismo personaje que no hace muchos días fue ferozmente zarandeado por Mercedes Milá en aquella película rodada en el centro que él dirige y más digna de concursar como ficción en el festival de cine de Sitges, aunque estuviera mal dirigida, peor montada y filmada de aquella manera, que de ser emitida por Cuatro como programa informativo.
Teníamos que haber sospechado ya de las capacidades de este señor aquel día, al contemplar en la tele cómo balbucía respondiendo a la ladina periodista. Cuando le hubiera tocado defender la independencia, dignidad e inteligencia de los residentes diversos funcionales que no se prestaron al programa, el señor director se dedicaba al asombro, como cualquier buen aficionado a las pelis de terror de serie B, ¡cualquier cosa menos el asombro en esa circunstancia!, o defender por ejemplo la profesionalidad y buen nombre de la inmensa mayoría de los trabajadores a su cargo y que en la residencia desenvuelven su actividad, o apoyar a los numerosos voluntarios que de una u otra manera comprometemos nuestro tiempo asistiendo a estos residentes cuya independencia él ni concibe.
Pero no sospechamos nada entonces. Y hasta aplaudíamos su gesto de participar como actor en la puesta en escena de “Aquí no paga nadie” por la compañía de teatro del CAMF, e incluso lo reseñábamos en la nota publicada en la última página del último número de la revista Proposiciones –otro éxito alimentado por los adredistas y que se va a disolver. Eso sí, la nota fue escrita con la ironía que nos permitía el hecho de haberle ya felicitado personalmente por su transmutación en obrero sindicalista, domesticado por la pluma siempre inteligente de Darío Fo, ¡dónde vas a parar!
Pues bien, esta reseña en la contraportada de la revista, y que titulamos “Otro gran momento” para que se oyera desde la primera palabra nuestro aplauso incondicional, ha sido deconstruida por el director del CAMF como ofensa hacia su persona. Una deconstrucción que armó su brazo como del rayo de Zeus –los dioses supremos suelen tener todos muy mala base en semiótica y no causan más que desastres– , rayo que ha lanzado contra todas y cada una de las actividades de los adredistas en el CAMF, el Taller de Escritura Creativa, el programa de radio Escribiradrede en coordinación con la emisora comunitaria EcoLeganés, la revista Proposiciones y, por supuesto, este blog, que ya no tiene sentido si no lo abastece la producción común del grupo de los adredistas.
El director nos ha dispersado con la porra de su rayo, y expulsado del CAMF a todos los voluntarios asistentes de escritura. El último día hasta nos negó la llave del taller.
Así ha fulminado una experiencia pionera, sublime para todos los que tuvimos la fortuna de vivirla, esta historia de creación colectiva que ha ampliado los horizontes de tantos residentes, unos escritores invisibles hasta ayer que por fin han sido oídos y aplaudidos en escenarios tan diversos y estimulantes como la FNAC o las Naves del Matadero de Madrid, o que se han paseado por la Biblioteca Nacional, el Círculo de Bellas Artes, el Teatro Real o muy recientemente la Residencia de Estudiantes, tuteando a los que les concedían las entrevistas…
Pero es que esta experiencia de integración ha hecho también visibles a los adredistas en escenarios todavía más estimulantes, como son los de la periferia de nuestra sociedad. Se han escuchado sus cuentos en los andenes de MetroSur, en las aceras de Zarzaquemada, en las Ferias de Leganés o en el despacho de su alcalde y en tantos otros, testigos todos de sus gestas creativas, sobre todo en literatura, pero también en periodismo y diseño, sin olvidar la locución de sus cuentos en las ondas generosas de EcoLeganés.
Todo, en fin, se ha ido al garete, repito, por el ya apuntado colmo del escritor: tropezar con un lector con tan deficiente formación semiótica.
Y por supuesto, firmo con mi nombre la presente nota (en este blog, que ha defendido desde su fundación la autoría colectiva como método y la Creative Commons como ley) por razones obvias de responsabilidad. Ocurre que el señor director ha ordenado a algunos trabajadores –creo que no le van a hacer mucho caso, pero así se las gasta él– que envíen a su despacho a todos los residentes que hablen de los adredistas o mencionen mi nombre a partir de ahora. Muy peligrosa esta conducta y una semejante directriz, que amenaza a personas que están a su cargo y tan vulnerables a este tipo de abusos.
¡Para qué decir más!

Andrés Mencía, Adredista 0


Campaña en change.org

04 marzo 2014

Pinturas murales de Nosa Señora de las Virtudes, la muerte viva.

La muerte viva, alegoría de la peste.
Un hombre rico ofrece una bolsa de dinero a la muerte insobornable.


Un dragón y motivos vegetales en el arco triunfal.
En la alta edad Media las gentes vivían en un periodo de incerteza y extrema aprehensión, lo que motivo un enfermizo crecimiento del fervor religioso entre aquellos que buscaban desesperadamente la salvación de sus almas.

No lo sabían, pero el clima estaba cambiando. Comenzaba la Pequeña Edad de Hielo, que desde mediados del siglo XIV y hasta finales del siglo XVII hizo descender bruscamente las temperaturas del planeta 1º C como término medio, y de 4º a 5º C en los periodos más intensos. En estos períodos, los duros inviernos dieron paso a frías y lluviosas primaveras y cortos veranos, que se saldaron con malas cosechas. La crisis climática dio paso a la crisis demográfica, las hambrunas y las epidemias dieron paso a la peste negra y todo ello, unido a las guerras de la época, provocó una sangría en la población europea en general, y también de Arante.

El miedo y la preocupación se apoderó de la gente, multiplicándose las misas de difuntos, las limosnas y también las procesiones espirituales, organizadas por la iglesia para frenar el ímpetu del frío. La intensa fascinación por lo macabro fue una característica en las manifestaciones artísticas los siglos finales de la Edad Media en toda Europa. Es en este período cronológico, que coincide con el reinado de los Reyes Católicos cuando se ejecutan, en la línea de la tradición expuesta y siguiendo las pautas del gótico, las representaciones de la Muerte Triunfante, que persisten hasta hoy en Galicia en los conjuntos pictóricos desplegados en los muros interiores de cuatro iglesias románicas: Sta. María de Abades (Silleda, Pontevedra), Sta. María de Cuiña (Oza dos Ríos, A Coruña), S. Xulián de Moraime (Muxía, A Coruña), Sta. María de Mosteiro (Guntín, Lugo) y en la capilla gótica de Nosa Señora da Ponte en Arante.

Tras la descripción de las pinturas situadas en los laterales de los muros, en el norte, las imágenes marianas y en el sur, el exvoto marinero, avanzamos hacia el ábside. En el arco triunfal gótico, aparecen dos dragones, con motivos vegetales. En la parte interna de la pilastra que sostiene dicho arco, por el lado sur; un hombre rico, lujosamente vestido e tocado, parece ofrecer inútilmente un saco lleno de monedas, manifestando la impotencia del hombre rico, enfrentado a una muerte insobornable.

Frente a la figura de la Riqueza, en la pilastra del muro norte se muestra la Muerte, un esqueleto parece presentar un corazón, un cadáver activo a pesar de su estado de su estado de descomposición, los miembros consumidos, motivo hablante que resumía en si mismo la pavorosa idea de la Muerte viva. La muerte tensa su arco, la flecha a punto de ser lanzada es, desde muy antiguo la más directa representación simbólica de la muerte.

La disposición de la Muerte en el interior de la iglesia, en el citado espacio arquitectónico, refuerza aún más el mensaje que se pretendía transmitir por medio de la imagen. La Muerte se sitúa en la nave, en el espacio destinado al fiel, para que este no pueda eludir su presencia. Siempre a la izquierda, orientada al Norte, donde reina el demonio, el frío y las tinieblas. Desde antiguo se han asociado los puntos cardinales del norte y oeste con la oscuridad, la muerte y el demonio, mientras que la vinculación del sur y del este es con la luz, la vida y la divinidad.


Artículos relacionados: 



Fuentes: 


VV.AA. Nosa Señora das Virtudes da Ponte, Arante - Ribadeo. Cuadernos de Investigación del IES DIONISIO GAMALLO FIERROS de Ribadeo, nº 6 (2ª Edición). 2005.


GEOHISTORIACT. "Una pequeña edad de hielo". Sitio web: geohistoriact.wordpress.com. Blog de estudiantes de Geografía e Historia UNED Cartagena. Entrada del día 5 de diciembre de 2011. Consultada el 15 de febrero de 2013. URL: http://geohistoriact.wordpress.com/2011/12/05/una-pequena-edad-de-hielo/

Publicado en mi blog:
Guía fotográfica de la Mariña. 

25 diciembre 2013

Iluminación navideña de Castro de Ouro en la Exposición de Navidad.

Torre de Pardo de Cela e iglesia de San Salvador, en Castro de Ouro, Alfoz.

En las fechas navideñas, el concello de Alfoz celebra las fiestas iluminando uno de los monumentos más emblemáticos de la Mariña. Una enorme estrella de Belén brilla sobre la torre de Pardo de Cela, que puede divisarse desde cualquier rincón del valle del río Ouro. 

El mariscal levantó una de las fortalezas sobre un estratégico castro desde el que dominaba sus posesiones en estas fértiles tierras. Del conjunto original sólo permanece en pie la reconstruida Torre da Homaxe, que se utiliza como Casa del Ayuntamiento de Alfoz; su capilla, la Igrexia de San Salvador de Castro de Ouro y restos de la muralla.

La buena estrella del Mariscal se apagó un 7 de diciembre de 1483, cuando el ejercito de los Reyes Católicos, al mando del capitán Mudarra, le sorprendieron en este lugar y le apresaron en compañía de su hijo a Don Pero de Miranda, "con moitos fidalgos onrados que con el estaban", llevándolos a Mondoñedo para ejecución pública ejemplar.

Con esta imagen participo, como miembro de la Asociación Fotográfica la Paz, en la tradicional Exposición de Navidad, organizada por el Patronato de Cultura del Ayuntamiento de Fuenlabrada, en la que todas las asociaciones de Artes Visuales de la localidad se encuentran "entrelazando todas y cada una de las diversas realidades plásticas que se crean en nuestra ciudad". 

La exposición podrá visitarse del 19 de diciembre al 6 de enero de 2.014, en la Sala C del centro de Arte Tomás y Valiente.

También aprovecho la ocasión para desearos unas muy:

¡Felices fiestas!

18 diciembre 2013

Pinturas murales de Nosa Señora das Virtudes, escenas marianas.

Escenas marianas, en el muro norte de la nave de Nosa Señora de las Virtudes. En el retablo San Juan Bautista.

Enfrente del exvoto marinero, en el muro norte del santuario de Nosa Señora das Virtudes, aparecen tres secuencias del ciclo de la vida de la Virgen María. Las pinturas murales muestran las siguientes escenas: la Asunción, la Coronación de María y el Descendimiento. Una inscripción bajo las mismas dice:
"Esta obra mandó hacer el Sr. Pedro Pardo de Aguiar Señor del coto de Samarugo a su costa se inició de nuestra Sra. En el año 1516".
La descripción de cada una de las secuencias en orden cronológico sería:

El Descendimiento de Jesús.
Los evangelios narran que después de la muerte en la cruz de Jesús de Nazaret, José de Arimatea pidió a Pilato el cuerpo de Jesús; éste preparó el descendimiento y posterior sepelio. En la escena, aunque la pintura está bastante deteriorada, se muestra a Jesús ya descendido, sobre los lienzos que Nicodemo y José dispusieron para bajar el cuerpo; el rostro de uno de ellos apenas se distingue sobre la cruz. La Virgen recoge a su hijo en su regazo y le rodea con el brazo izquierdo por la cintura. De ella apenas se reconoce parte del velo que cubre su cabeza. A los pies de Jesús aparece la figura de María Magdalena, porta los ungüentos y especias aromáticas con las que, según la costumbre judía, sepultaran el cuerpo envuelto en lienzos.


La Asunción de la Virgen.
En la siguiente escena, también bastante deteriorada, se muestra a la Virgen entrando en un cielo estrellado en posición orante, acompañada por dos ángeles. Los primeros testimonios de la fe sobre la Asunción aparecen en los relatos apócrifos titulados «Transitus Mariae», cuyo núcleo originario se remonta a los siglos II-III en los que se refiere que cuando la virgen terminó sus días en la tierra, el cuerpo y alma de la madre de Jesucristo fueron ascendidos a los cielos. La Asunción fue definida como dogma de fe por el papa Pío XII en 1950. El dogma afirma que el cuerpo de María fue glorificado después de su muerte de modo que, mientras que para los demás hombres la resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo, para María la glorificación de su cuerpo se anticipó por singular privilegio.


La Coronación de la Virgen.
En esta última escena mariana, se muestra a la Virgen María, que tras subir a los cielos, es coronada por la Trinidad, con el Padre a la derecha del espectador, el Hijo a la derecha del Padre y el Espíritu Santo en una posición central, figurado simbólicamente como una paloma. Esta creencia se basa en la tradición y su referencia en los libros sagrados de la Biblia se encuentra en el Apocalipsis.

Artículos relacionados: 
Fuentes:

VV.AA. Nosa Señora das Virtudes da Ponte, Arante - Ribadeo. Cuadernos de
Investigación del IES DIONISIO GAMALLO FIERROS de Ribadeo, nº 6 (2ª
Edición). 2005.

VV.AA. "El Descendimiento de Jesús". Sitio web: Wikipedia, rev. del 24 de abril de 2013, consultado el 17 de diciembre de 2013. URL: http://es.wikipedia.org/wiki/Descendimiento_de_Jes%C3%BAs

VV.AA. "La Coronación de la Virgen". Sitio web: Wikipedia, rev. de 9 de mayo de 2013, consultado el 17 de diciembre de 2013. URL : http://es.wikipedia.org/wiki/Coronacion_de_la_Virgen

VV.AA. "Asunción de María". Sitio web: Wikipedia, rev. del 24 de agosto de 2013, consultado el 17 de diciembre de 2013. URL: http://es.wikipedia.org/wiki/Asunci%C3%B3n_de_la_Virgen

JUAN PABLO II. "Audiencia general del miércoles 2 de julio de 1997. Sitio web: www.vatican.va, consultado el 17 de diciembre de 2013. URL: http://www.vatican.va/holy_father/john_paul_ii/audiences/1997/documents/hf_jp-ii_aud_02071997_sp.html

Publicado también en mi blog: Guía fotográfica de la Mariña lucense.

05 diciembre 2013

Pinturas murales de Nosa Señora da Ponte, exvoto marinero.

Pintura que hay en el muro sur, con la representación de un naufragio.


En el interior del santuario de Nosa Señora das Virtudes, en el muro sur de la nave, nos encontramos una pintura mural con una escena que hace alusión al mar, que data de 1606.

Se representa el viaje Domingo de Carranza e Aguiar, capitán de infantería, que en 1594 embarca en un navío rumbo a las indias. Durante la travesía, un temporal le arroja al agua y desarbola la nave. Viendo próximo su final, se encomienda a la Virgen de las Virtudes, y ocurre el milagro: el capitán salva su vida y el mar se calma. Después, sin apenas velamen, vientos favorables llevan la nave y a la tripulación sanos a salvos a puerto. La pintura se trata, pues, de un exvoto, una ofrenda en recuerdo de un bien recibido del capitán agradecido, en alabanza y gloria de Dios y de la Nosa Señora. 

Bajo la pintura reza la inscripción donde se relata tan aciago viaje:
"Domingo de Carranza e Aguiar, capitán de infantería española (...) estivo nesta igresia de Nosa Señora das Virtudes no ano 1594. No mesmo ano embarcou para as Indias nunha nave (...) Catalina (...) por Capitán o ano seguinte de 1595 en cavo de San Antón (...) e deulle unha tan recia tormenta de furacán e Norte que partiu as dúas arbores, o maior (...) e (trinou) o (...) a nave coas belas bacias (...) caeu ó mar e vendose en tan grande peligro de morte encomendouse á Virxe Santa e despois milagrosamente estando afundidos veu (bo) tempo e o mar en bonanza e salía a nave días despois do trebán andivo mais de duascentas sesenta leguas asta (...) estimaba que era causa imposible de poder (...) catro (...) que se non fose milagre tan (...) daquela cidade foi manifesto a todos e sairon en procesión co Santísimo Sacramento (...) Don Gonzalo de Amoeiro e Candia, chantre e Coengo (...) de Mondoñedo (...) a nao un vestido de carmesí, unha lámpara de prata e unha arroba de aceite a Nosa Señora (...) en loubanza e grería de deus e da sua Santísima Nai Santa María das Virtudes. Ano Domini 1606".
Críticos de arte subrayan la importancia de estas pinturas por ser muy escasas, en esta época, las pinturas murales con temas del mar, ya que sólo aparecían sobre tabla.


Artículos relacionados: 
Fuentes: 

VV.AA. Nosa Señora das Virtudes da Ponte, Arante - Ribadeo. Cuadernos de Investigación del IES DIONISIO GAMALLO FIERROS de Ribadeo, nº 6 (2ª Edición). 2005.

Publicado también en mi blog: Guía fotográfica de la Mariña.

14 noviembre 2013

En el interior de Nuestra Señora de las Virtudes.

Panorámica del interior de Ntra. Sra. de las Virtudes. Vista de la nave, arco y capilla, retablos y pinturas.

Entramos en el recinto de la iglesia de Nuestra Señora das Virtudes, nos encontramos que su estructura consta de una sola nave rectangular con tres puertas de medio punto, un arco triunfal apuntado y capilla mayor. En la capilla presbiterio, altar mayor y retablo barroco del siglo XVIII en madera policromada. 

Pintado en la pared, se abre el telón para mostrar un cielo estrellado que enmarca el retablo mayor. El retablo consta de dos cuerpos, en el inferior aparece la efigie de la Virgen de Nuestra Señora de las Virtudes, con un fondo pintado de carácter floral. A ambos lados San Miguel y el ángel de la guarda pintados al óleo sobre las tablas; y dos tallas, a la derecha de la virgen Santiago matamoros y a la izquierda otra imagen de la virgen de cuerpo pequeño. En el cuerpo superior, aparece la imagen de un Cristo crucificado, del siglo XVIII, tras la cruz un fondo pintado de la ciudad de Jerusalén amurallada, y el sol y la luna suspendidos a cada lado del brazo superior de la cruz.

A cada lado del arco del triunfo aparecen otros dos pequeños retablos iguales de un solo cuerpo, con frontón. En el derecho, una imagen de Cristo del siglo XVIII y en el izquierdo, San Juan Bautista, del siglo XVI.

Pero sin duda, la riqueza de esta iglesia se encuentra en sus paredes, donde se muestran unas pinturas murales que estuvieron ocultas bajo una capa de cal hasta los años 70 del siglo pasado. En el presbiterio aparecen dos pasajes del evangelio de San Mateo: la huida a Egipto y la Matanza de los Santos Inocentes. En pared norte de la nave, tres representaciones marianas: la Asunción, Coronación de María y Descendimiento, además de motivos geométricos. En la pared sur, un exvoto con alusión al mar. Por último, en el arco triunfal, dos dragones y motivos vegetales, y en las pilastras, la representación de la Muerte viva y un hombre rico.

A describir estas maravillas pictóricas me dedicaré con mayor detenimiento.

La virgen y cristo crucificado.
Los retablos, el mayor y los dos pequeños con frontón.





Artículos relacionados:

Fuentes: 

VV.AA. Nosa Señora das Virtudes da Ponte, Arante - Ribadeo. Cuadernos de Investigación del IES DIONISIO GAMALLO FIERROS de Ribadeo, nº 6 (2ª Edición). 2005.

BLANCO PRADO, J. M. Cruces e pendóns parroquiais en Arante. Sitio web Galicia Digital, 22 de diciembre de 2009, consultado el 14 de noviembre de 2013. URL: http://www.galiciadigital.com/opinion/opinion.4029.php

Publicado también en Guía fotográfica de la Mariña.