24 diciembre 2011

Feliz Navidad ...

De Madrid

La Navidad incita al vértigo. Puedo pasar de la melancolía a la vorágine consumista en apenas unos segundos y siempre comienzo renegando de unos momentos impuestos. El modo de cómo se celebran estas fiestas cada vez me resulta más extraño, pero todos los años intento buscarle el sentido y también expresar mis felicitaciones sin palabras huecas, desde el sentimiento.

Y mira por donde esta mañana me he encontrado con el artículo "Viejunos y cansinos" de Elvira Lindo en el País, y me ha gustado, en especial, la cita a la que hace referencia de Chesterton que dice así:

"Los niños todavía entienden la fiesta de Navidad: algunas veces festejan con exceso en lo que se refiere a comer una tarta o un pavo, pero no hay nunca nada frívolo en su actitud hacia la tarta o el pavo. Y tampoco hay la más mínima frivolidad en su actitud con respecto al árbol de Navidad o a los Reyes Magos. Poseen el sentido serio y hasta solemne de la gran verdad: que la Navidad es un momento del año en el que pasan cosas de verdad, cosas que no pasan siempre. Pero aun en los niños esa sensatez se encuentra de alguna manera en guerra con la sociedad. La vívida magia de esa noche y de ese día está siendo asesinada por la vulgar veleidad de los otros 364 días".

Voy a hacerme niño, y me dirijo a los niños que lleváis dentro para desearos unas FELICES PASCUAS. Y ya hablaremos del año nuevo.