30 octubre 2013

Morriña de la Mariña.

Playa de la Caosa, San Ciprián, Cervo.

La morriña es una palabra gallega que hemos importado en el castellano para expresar la tristeza o melancolía, especialmente la nostalgia de la tierra natal. Hemos adoptado la palabra, pero su significado no alcanza a definir ese sentimiento que escapa al entendimiento que el gallego alejado de su terruño lleva tan dentro, y que aquel que nunca lo ha sentido no sabe lo que es. Un vacío en el corazón que sólo puede llenarse regresando a su Galicia querida. 

El gallego emigrante comienza inmediatamente a sentir la morriña, que no se cura por mucho albariño que lleve en la maleta. Algunos dicen que es por el síndrome de abstinencia que le provoca la ausencia del radón, un gas noble radioactivo, que emana de los suelos graníticos tan habituales en Galicia y que aparece en la atmósfera en una concentración mayor de lo habitual. 

Creo que mis pulmones echan de menos el radón que aflora del granito sobre el que se asienta San Ciprián.


Publicado también en mi blog: Guía fotográfica de la Mariña.