29 agosto 2012

¡Cómo se puede ser tan retorcido!



O el árbol se contorsiona buscando la verticalidad que no encuenta o los trasgos del lugar se entretienen, a falta de personas a las que fastidiar con sus trastadas, modelando un gigantesco bonsái.

A la ribera del río Xandreiro, afluente del Landro, en Viveiro.