13 junio 2012

Ni se llamaba Antonio ni era de Padua.

San Antonio de Padua, en la iglesia de Sta. María del Campo de Viveiro.

Antonio es uno de los nombres más comunes en España y San Antonio uno de los santos más estimados por el pueblo cristiano. Se llamaba Fernando y nació en Lisboa cambiando su nombre al ingresar en la orden franciscana.

Viaja a Marruecos buscando el martirio pero debe de regresar a Portugal a causa de unas fuertes fiebres, aunque en el transcurso del viaje una tempestad llevó su barco hasta Sicilia. Desde allí viaja a Asis donde predica y obra grandes milagros. Enseña teología en Bolonia y lucha contra la herejía en el sur de Francia. Padua es la ciudad en la que muere.

Se le invoca para encontrar novio y recuperar objetos perdidos y en la imagen que se muestra en la fotografía, que se encuentra en la iglesia de Santa María del Campo de Viveiro, aparece representado como un joven imberbe, con el hábito franciscano y el cordón con tres nudos por los votos de castidad, pobreza y obediencia. 

Otros elementos iconográficos son la presencia del niño Jesús en sus brazos ya que se cuenta que le visitó cuando meditaba. También con un lirio como símbolo de pureza y el libro abierto por ser San Antonio reconocido como doctor de la iglesia.

Y es que hoy es mi onomástica.