17 julio 2011

La hora del pulpo.

El desgraciado animal intenta huir de su captor y de los curiosos mimetizándose con el entorno y refugiandose en las grietas de las rocas, sin mucho éxito.

No obstante, aún no había llegado su hora. El kilo y medio que aproximadamente pesaba no era suficiente para el chaval que lo pesco, por su merma en el guiso, así que lo volvió a depositar en el mismo agujero de donde lo sacó.

Una semana después, en el Carrefour vendían a 12 euros el kilo ejemplares de menor tamaño que el de la fotografía.