15 enero 2011

Fuerza vs. Inteligencia

Frente al craneo de un tarbosaurio.

Si la evolución ofreciera a los seres vivos la capacidad de decidir sobre estas dos adaptaciones al medio, el Tarbosaurio no dudaría en volver a escoger las garras y los dientes para conseguir el alimento y también por no ser él el alimento. No en vano, este carnívoro y sus parientes, los Tiranosaurios, consiguieron dominar gracias a la fuerza la tierra durante millones de años, hasta que la casualidad en la forma de impacto de meteorito provocó su extinción, junto con la mayoría de los dinosaurios.

Entonces, quedó el camino despejado para unos animalitos que desarrollaban sus crías en el vientre. Millones de años después, unos de ellos, los hominidos, desarrollaron tambien por casualidad la inteligencia, o la capacidad para estrujar el planeta y de provocar una extinción similar, que puede acabar incluso con los miembros de su propia especie.

Volví a la exposición de Dinosaurios del Desierto de Gobi, en el Cosmocaixa, buscando conseguir una imagen que ilustrara este pensamiento, y que mejor que meterse en la cabeza, bueno en el cráneo, de un Tarbosaurio.