06 julio 2009

Un retrato en la exposición de los retratos.

¡No más fotos!



En la exposición de la retratista Annie Leibovitz, que con motivo de la celebración de photoEspaña 2009 tiene lugar en la Sala Alcalá 31, quise realizar un retrato familiar ad hoc con lo que se expone: una combinación de fotos de familia y trabajos profesionales que conforman una crónica de la vida de esta gran fotógrafa.

Mi idea era conseguir una foto para el álbum familiar que con el paso del tiempo contara una historia, siendo el escenario el de la exposición donde se mostrara alguna de las imágenes emblemáticas de la muestra, en este caso la de Johnny Deep con Kate Moss.

Seguro que la familia de Annie Leibovitz era más colaboradora, en cambio mis hijas, en el momento que saqué la cámara Ana se escondió detrás de María, que se tapó la cara con su mano. Cuestión de decimas de segundo dada su habilidad para ocultarse al grito de ¡No queremos más fotos, papá!

El resultado me gustó, sobre todo porque puedo mostrar la fotografía sin pudor, ya que las fotos familiares solo quedan para círculos muy reducidos. Lo mismo me ocurre cuando veo fotos de los demás, y en este caso no es una excepción, el trabajo que Annie Leibovitz presenta permite encontrarnos cara a cara con las celebridades de forma muy directa y a la vez con sus familiares, intimísima en algunos casos y conmovedora en casi todos, algo que me crea cierta inquietud.

A veces caigo en la tentación de realizar fotos sólo pensando en su proyección, olvidando que las imágenes van guardando aquello que hemos sido y lo que hemos vivido, y que es ahí donde se encuentra todo el potencial de la fotografía: la capacidad para ayudarnos a recordar. Esto es lo que he aprendido tras visitar la exposición.